Según información exclusiva de Insider Gaming, el próximo PlayStation 6 contará con una unidad de disco extraíble desde su lanzamiento. Esta característica, introducida en la PS5 a mitad de generación, fue diseñada originalmente para reducir costos de producción y envío, y todo apunta a que llegó para quedarse.

Fuentes cercanas al proyecto aseguran que, al igual que con PS5, los usuarios podrán elegir entre adquirir la consola como modelo “digital”, comprarla directamente como versión “tradicional” con la unidad incluida o añadir el lector de discos posteriormente. La estrategia permitiría a Sony mantener flexibilidad en el mercado físico y digital al mismo tiempo.
La decisión de mantener este formato estaría vinculada con los buenos resultados obtenidos en PS5, así como con la necesidad de optimizar costos de fabricación en un contexto global marcado por la incertidumbre comercial y logística. Además, los rumores apuntan a que PS6 apostará por un diseño más simple y compacto para maximizar eficiencia, espacio y reducción de peso.

Este enfoque se refleja también en la estrategia de PS5: este mismo mes se espera el lanzamiento de una versión “slim” con almacenamiento de 825 GB, menor al estándar de 1 TB, reforzando la tendencia de Sony hacia la reducción de peso y costos. Todo indica que los juegos físicos seguirán siendo parte del ecosistema de PlayStation, al menos durante la próxima generación.







