Desde el lanzamiento de Nintendo Switch 2, ha existido un debate constante sobre las tarjetas de juego y sus limitaciones técnicas. Aunque admiten hasta 64 GB de almacenamiento, muchos estudios optan por usarlas como tarjetas de clave, lo que obliga a los jugadores a descargar gran parte del contenido. Ubisoft se sumó a esta práctica con Star Wars Outlaws 2, cuya edición física funciona de esta manera.

En redes sociales, Rob Bantin, arquitecto de audio de Ubisoft, aclaró que la decisión no se tomó por costos, como muchos pensaban, sino por cuestiones de rendimiento. Explicó que el motor Snowdrop, usado en Outlaws 2, depende de la transmisión rápida de datos desde disco para gestionar sus entornos de mundo abierto, algo que las tarjetas de Switch 2 no pudieron ofrecer con la calidad requerida.
Según Bantin, si un juego estuviera diseñado desde cero para Switch 2, podría aprovechar mejor sus características, pero en este caso el desarrollo se centró primero en consolas con SSD. Por eso, cuando llegó el turno de adaptarlo a la consola híbrida de Nintendo, la compañía optó por la solución de la tarjeta de clave digital.

La discusión sobre las tarjetas de Switch 2 se intensificó recientemente con reportes técnicos que señalan que estas funcionan mediante eMMC, alcanzando velocidades máximas de 400 MB/s. Aun así, no todas las compañías enfrentan el mismo problema: CD Projekt Red lanzó Cyberpunk 2077 en una tarjeta completa para Switch 2 y las ventas físicas han superado a las digitales, lo que refleja enfoques distintos frente a las limitaciones de hardware.







