Han pasado cinco años desde el lanzamiento de Ghost of Tsushima, y Sucker Punch regresa con una secuela que no teme arriesgar: Ghost of Yōtei. Ambientado en la isla de Ezo (actual Hokkaidō) durante 1603, el título nos presenta a Atsu, una mercenaria marcada por la tragedia y acompañada por una loba, en una historia cargada de venganza, mitología y libertad de exploración.

Una nueva protagonista.
El anuncio de Atsu como protagonista generó opiniones divididas. Para algunos fue un soplo de aire fresco, mientras que otros lo vieron como una decisión arriesgada frente al legado de Jin Sakai. Sin embargo, la narrativa consigue darle identidad propia: Atsu no es una samurái honorable, sino una figura atormentada que adopta la esencia del Onryō, espíritus vengativos del folclore japonés.
Su viaje está marcado por la búsqueda de los “Seis de Yōtei”, responsables de la masacre de su familia. Esta premisa aporta un tono más oscuro y sobrenatural que diferencia claramente a la secuela de su antecesor.

Jugabilidad y exploración
La fórmula de mundo abierto de Tsushima regresa con mejoras notables. El mapa de Ezo es más grande y dinámico, lleno de eventos emergentes, actividades secundarias y secretos. Entre ellos destacan:
- Sistema de pistas e interrogatorios, que permite rastrear a los Seis de Yōtei.
- Regiones únicas, cada una con enemigos y ecosistemas propios.
- Eventos dinámicos y tablones de cazarrecompensas, que enriquecen la progresión.
- La loba compañera, que evoluciona con su propio árbol de habilidades.
El combate abandona las posturas de Jin Sakai y se centra en armas específicas (katana, yari, odachi, kusarigama, entre otras), cada una con árboles de habilidades propios. Atsu combate de forma más sucia y pragmática, fiel a su rol de mercenaria.

Un apartado artístico sobresaliente
Visualmente, el juego mantiene la estética cinematográfica de Sucker Punch pero con un salto claro en iluminación, texturas y ambientación. Además, se añaden modos visuales especiales:
- Kurosawa, en blanco y negro con grano fílmico.
- Takashi Miike, con violencia exagerada y un tono crudo.
- Watanabe, con lo-fi hip hop inspirado en Samurai Champloo.
El rendimiento ofrece varias opciones en PS5, incluyendo trazado de rayos y modos de rendimiento a 60 fps.

Música y sonido
El soundtrack, compuesto por Toma Ottawa, mezcla instrumentos tradicionales japoneses con influencias modernas e incluso toques de spaghetti western. El doblaje incluye español latino, aunque el lip sync está disponible solo en japonés e inglés.
Lo no tan positivo
- Interacciones con NPCs aún rígidas y poco expresivas.
- Misiones secundarias con cierta repetición.
- Algunos bugs menores en físicas y exploración.

Veredicto
Ghost of Yōtei no reinventa por completo la fórmula de Tsushima, pero sí la expande con una narrativa más oscura, un sistema de combate renovado y un mundo abierto más libre. La historia de Atsu logra brillar por sí misma, y la mezcla entre realismo y folclore le da identidad propia.
Con una duración que oscila entre 30 y 50 horas en campaña (y mucho más si buscas completarlo al 100%), se trata de una secuela sólida, ambiciosa y profundamente inmersiva.
Calificación: 95 – Una continuación digna, que aunque no es revolucionaria, sí ofrece una experiencia inolvidable en el Japón feudal.








