Según información de Insider Gaming, el fuerte aumento en los precios de la memoria RAM, impulsado por la demanda masiva del sector de la inteligencia artificial, podría retrasar el lanzamiento de la próxima generación de consolas. Fuentes cercanas aseguran que ya existen conversaciones de alto nivel en la industria sobre cómo la disponibilidad de RAM afectará tanto los calendarios como los costos de producción.
En los últimos meses, el precio de los módulos de RAM se ha incrementado en varios cientos por ciento, convirtiéndose en un cuello de botella crítico. Con la fiebre por la IA lejos de desacelerarse, la preocupación no solo apunta al futuro, sino también al presente: el encarecimiento podría traducirse en nuevas subidas de precio para las consolas actuales a partir de 2026.

Históricamente, los fabricantes han subsidiado el hardware para mantener precios competitivos, pero la situación actual complica ese modelo. La combinación de componentes más caros y márgenes cada vez más ajustados podría hacer que el hardware de nueva generación alcance precios difíciles de justificar para el consumidor promedio.
Ante este escenario, algunos fabricantes estarían considerando retrasar la siguiente generación, inicialmente prevista para el periodo 2027-2028, con la esperanza de que los productores de RAM amplíen su infraestructura y estabilicen el mercado. La decisión no sería menor, ya que impactaría directamente en planes de negocio, ciclos tecnológicos y estrategias de software.

Por ahora, todo indica que los próximos años serán turbulentos para el mercado del hardware. Incluso si los lanzamientos no se retrasan, el consumidor podría enfrentarse a consolas más caras y a una transición generacional más lenta de lo habitual.







