Square Enix ha revelado que planea que la inteligencia artificial generativa se encargue del 70% de las tareas de control de calidad (QA) y depuración (debugging) de sus juegos para finales de 2027. La compañía compartió esta meta en un informe de progreso vinculado a su plan de negocios a mediano plazo Square Enix Reboots and Awakens, presentado originalmente el año pasado.

Como parte de esta estrategia, Square Enix anunció una colaboración con el Laboratorio Matsuo-Iwasawa de la Universidad de Tokio, centrada en el desarrollo de la llamada “tecnología de automatización de QA en videojuegos mediante IA generativa”. El proyecto está siendo liderado por un equipo conjunto de más de diez miembros, que combina investigadores universitarios y desarrolladores de la empresa.
Según el reporte, el objetivo es “mejorar la eficiencia de las operaciones de QA y establecer una ventaja competitiva en el desarrollo de videojuegos” mediante la automatización. La compañía considera que la IA podría encargarse de gran parte de las pruebas repetitivas y la detección de errores, permitiendo que los equipos humanos se concentren en tareas más creativas.

Sin embargo, el uso de IA en procesos de QA ha generado debate en la industria. Sus defensores argumentan que estas tareas suelen ser monótonas y fácilmente automatizables, mientras que sus detractores sostienen que los humanos son más precisos al identificar y describir errores complejos. Además, existe preocupación por el posible impacto laboral, ya que los puestos de QA son vistos como una puerta de entrada a roles mejor remunerados y más creativos dentro de los estudios.
El tema no es nuevo: en 2022, Matt Booty, jefe de Xbox Game Studios, mencionó que soñaba con tener “un ejército de testers IA” capaces de ejecutar miles de partidas simultáneamente para detectar errores durante la noche. Ahora, Square Enix parece dispuesta a convertir esa visión en una realidad tangible dentro de pocos años.







