El reciente aumento en el precio de Xbox Game Pass Ultimate que pasó de $19.99 a $29.99 dólares al mes generó una oleada de críticas entre jugadores, muchos de los cuales decidieron cancelar o bajar su plan. La medida fue vista como arriesgada, especialmente en un mercado donde la suscripción es clave para el ecosistema de Xbox.

Sin embargo, desde dentro de la industria hay otra lectura. De acuerdo con el insider GhostofHope, quien asegura haber hablado con varios desarrolladores de Call of Duty, la subida de precio podría representar un beneficio para los estudios involucrados. Según estas fuentes, el incremento en ingresos podría traducirse en mayor estabilidad y control creativo para los equipos.
Los desarrolladores señalan que, al haber más ingresos por suscripción, hay también mayores posibilidades de obtener bonos y recompensas por desempeño, y una mayor seguridad financiera a largo plazo. Incluso mencionan que la medida obliga a enfocarse aún más en crear juegos que vendan y retengan jugadores, lo que podría elevar el estándar de calidad.

En paralelo, aseguran que el ambiente en Activision es optimista, especialmente de cara al lanzamiento de Black Ops 7. Esto contrasta con declaraciones pasadas de figuras como el fundador de Arkane, quien calificó el modelo Game Pass como “insostenible”. El debate sobre el futuro de las suscripciones continúa, pero dentro de ciertos estudios, al menos por ahora, el panorama parece más alentador de lo que se percibe fuera.







