El reconocido diseñador japonés Tomonobu Itagaki, creador de Dead or Alive y director de Ninja Gaiden, falleció a los 58 años. Considerado una figura clave en la historia de los juegos de acción, Itagaki fundó Team Ninja dentro de Tecmo en los 90 y dejó una huella profunda en la industria con su estilo audaz, su franqueza y su enfoque en la perfección técnica.

Durante su carrera, Itagaki produjo y dirigió los primeros cuatro títulos de Dead or Alive, además de Dead or Alive Ultimate y el spin-off Xtreme Beach Volleyball. También lideró el exitoso reinicio de Ninja Gaiden con las aclamadas entregas Ninja Gaiden, Ninja Gaiden Black y Ninja Gaiden 2. Su legado ayudó a definir el combate moderno en los videojuegos de acción, combinando velocidad, precisión y desafío.

Tras su fallecimiento, se publicó un mensaje póstumo en su página de Facebook titulado “Últimas palabras”, donde el desarrollador se despidió con emotividad: “Mi vida ha sido una serie de batallas. He ganado una y otra vez… Seguí mis creencias y luché hasta el final. No me arrepiento”. También lamentó no haber podido entregar un nuevo trabajo a sus seguidores.

James Mielke, ex productor de Q-Games y amigo cercano de Itagaki, publicó un homenaje en Bluesky donde expresó su dolor por la pérdida y reveló que ambos estaban trabajando juntos en un libro sobre las memorias del desarrollador, proyecto que ahora intentará completar. “Siempre serás un ninja”, escribió Mielke.

Conocido por su personalidad intensa, Itagaki mantuvo una rivalidad mediática con la saga Tekken, aunque finalmente hizo las paces con su creador, Katsuhiro Harada, en 2008. Harada también le dedicó unas palabras en X: “Ni hablar, Itagaki-san. Dijiste ‘vamos a tomar algo algún día’, ¿verdad? No lo creo”. Su fallecimiento deja un vacío en la industria y marca el final de una era para el género de acción japonés.